Usualmente se confunde el
término tecnología con lo nuevo o lo tecnológico, pero la realidad es
que esta palabra alude a “todo lo que ha sido creado por el hombre para
satisfacer sus necesidades”. Esto lleva a la reflexión acerca de qué es lo que
abarca entonces la tecnología y para esto hay que pensar en que ésta es tan
antigua como la humanidad: los utensillos domésticos utilizados para cazar o
comer, las ropas y calzados, los elementos para trasportar los animales o la
creación de las tintas para dejar marcas de su vida cotidiana configuran
algunas de las primeras tecnologías.
Por su parte, nuestra vida cotidiana también se
modifica de acuerdo al vínculo que se establece entre la ciencia y la
tecnología que constantemente se retroalimentan constantemente. De esta
relación surgen y se posibilitan nuevos descubrimientos. Pero la diferencia es
que ciencia y tecnología persiguen fines distintos. Lo primordial es que la
ciencia no inventa sino que descubre lo que ya existía, la tecnología en este
sentido aporta nuevos elementos artificiales a la existencia y la mejora de
nuestra vida cotidiana. Cabe aclarar que la tecnología también responde a una
lógica de mercado.
Según Wikipedia ciencia se define como: el
conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados, susceptibles de ser
articulados unos con otros. La ciencia surge de la obtención del conocimiento
mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y
de experimentación en ámbitos específicos, a partir de los cuales se
generan preguntas, se construyen hipótesis, se
deducen principios y se elaboran leyes generales
y sistemas organizados por medio de un método científico.
Las personas que se dedican al desarrollo de las
ciencias o de una ciencia en particular se denominan científicos. A
continuación una definición particular del filósofo Alejandro Rozintchner
acerca de qué es un científico.
